Está ampliamente demostrado el extraordinario desarrollo que alcanzaron en el campo textil las culturas prehispánicas que poblaron la región andina. Los maravillosos textiles que se preservan hoy en muchos museos dan fe del nivel excepcional alcanzado. Sin embargo, la llegada de los españoles hace más de 500 años, trajo consigo también el desarrollo y tecnología de Europa.
Llegaron del viejo mundo los telares planos de pedal y las máquinas manuales rectilíneas de tejido de punto. Y es gradual para el poblador andino la asimilación y posterior adaptación de estas herramientas valiosas, que se convertirían con el paso de los años en instrumentos que les permitirían plasmar en sofisticados productos su riquísima herencia milenaria, acostumbrada a la perfección.
Es en esa época primigenia de la colonización de Sudamérica, que se produce el verdadero “Encuentro de Dos Mundos”: el Imperio Inca en su máximo esplendor y el Imperio Español como el más desarrollado de la Tierra.
El resultado: NUESTRA INSPIRACIÓN - una maravillosa fusión de la habilidad latente del artesano andino con la tecnología europea, creando productos que rescatan lo mejor de estos dos mundos.